miércoles, 25 de septiembre de 2013

El Nápoles quiere hacer cumbre

                                                                 
Italia siempre ha sido y es un país lleno de contrastes,desde el frío de las montañas de los Alpes, hasta las cálidas y mediterráneas playas del sur.
Ocurre como en tantos otros lugares, que ese contraste plasma también a desigualdad existente entre ambos puntos cardinales: el rico,frío e industrial norte en oposición al empobrecido,desempleado y soleado sur.

Esto ha provocado multitud de debates en el país transalpino,un complejo de inferioridad en los sureños y la mirada altiva y superior de los compatriotas del norte. El fútbol en un país tan lleno de pasiones no podría ser una excepción en este debate, y lo cierto es que no le faltan argumentos a los vecinos del norte de Italia para mirar por encima del hombro a sus congéneres del sur en el plano futbolístico: de todas las ediciones de la historia del Calcio, sólo dos no fueron ganadas por equipos del norte.La osadía correspondió al Nápoles de un tal Diego Armando Maradona en las temporadas 86-87 y 89-90.
Desde entonces el Nápoles ha vivido mil y una vicisitudes,(descenso a la C1,desaparición y refundación incluidos)para llegar hasta donde se encuentra hoy.
Tras varias temporadas de consolidación en la élite y grandes actuaciones en el último lustro, no son pocos los que piensan que se halla en disposición de pelear el Scudetto.
La salida de su máxima estrella, Cavani rumbo a París no ha resultado traumática y el cambio de Mazzarri(destino Inter) por Benítez tampoco.
Se llevan disputadas cuatro jornadas y el equipo ha ofrecido sensaciones inmejorables. En la portería Reina se ha hecho indiscutible y la defensa se ha adaptado al cambio de sistema propuesto por Benítez: ha pasado de jugar con 3 centrales y 2 carrileros largos que ofrecía Mazzarri, a la tradicional defensa de cuatro hombres donde un Albiol rehabilitado ejerce de káiser. Dos interiores como Maggio y Zúñiga(por cierto gran momento el de este último),han demostrado su versatilidad para jugar en defensa y más adelantados,pero por encima de todo ofrecen a Benítez la confianza de contar con hombres que garantizan trabajo en banda para partidos de rompe y rasga donde la pizarra del madrileño probablemente jugará un papel importante.Todo ello para una línea con alternativas tan válidas como Mesto o Britos con participación en este inicio. De mediocampo en adelante las combinaciones parecen muchas pero emergen sobre todo jugadores acostumbrados a la presión,lucha y brega que predica el español. Conocedores de este arte se encuentran en el mediocentro Dzemaili, Behrami o Inler, con ventaja para los dos primeros. En banda a las ya mencionadas alterntativas hay que sumar a Mertens,un Callejón excepcional en este inicio o Pandev,instruidos estos últimos en ese trabajo de ida y vuelta,ironías de la vida,por un enemigo íntimo de Benítez, José Mourinho.
Los de arriba han empezado como flechas, buscando un logro colectivo a través de la confirmación de sus roles individuales: Higuaín de lo que siempre ha sido, un goleador, Hamsik de lo que es, un jugador top, e Insigne de lo que será, un jugadorazo.
Ayer ganó en San Siro al Milan sin mucho brillo ni jugar desde luego su mejor partido, pero con solvencia y autoridad en un encuentro de esos que hay que ganar y que miden las hechuras,sobre todo mentales de un equipo. Descabalgó al Milan y alcanzó el primer campo base por hollar la cumbre de las montañas del ansiado norte. Todavía el año es largo, pero en la cima le esperará probablemente la Juve, toda una prueba para la fortaleza de las costuras de este equipo.      

No hay comentarios:

Publicar un comentario