Recuerdo una vez un debate en la facultad acerca de qué era la enseñanza y qué esperábamos que nos reportara ésta como futuros docentes. Al final del debate, todos convenimos en que enseñar era transmitir una pasión
.Era una definición muy romántica del proceso de enseñanza que con el transcurrir de los años y la práctica docente se ha revelado tan verdadera como incompleta.Falta añadir que transmitir esa pasión conllevará trabajo,esfuerzo,repetición y también sinsabores.Sin embargo no es menos cierto que es probable que ese esfuerzo haga que entre profesor y alumno se cree un vínculo que los haga ir de la mano hacia un objetivo común, despertando en el docente una sensación de satisfacción e incluso orgullo por el trabajo hecho y en alumno respeto y admiración por quien lo ha guiado en ese viaje.
Ésta podría ser una metáfora de la historia de Diego Pablo Simeone como entrenador del Atlético de Madrid desde que en la Navidad de 2011 se hiciese cargo del equipo.Era un equipo sin identidad que transitaba por tierra de nadie a pesar de haber ganado la Europa League y la Supercopa de Europa al Inter de Milán sólo un año antes. Había perdido referentes tan claros como Agüero,Forlán o De Gea y los fichajes de Falcao,Adrián o Arda despertaban dudas acerca de la capacidad para sustituir a jugadores de ese calibre. Podríamos añadir también que era un equipo profundamente acomplejado,especialmente en sus duelos contra el Real Madrid.En cuanto a Simeone, venía avalado para el gran público más que por su carrera como entrenador,(que la tenía pero desconocida para la mayoría),por su sentimiento Atlético y lo que transmitió llevando esa camiseta. El Cholo fué un centrocampista físico,que encimaba y presionaba al adversario y se vaciaba en el campo.Era también un jugador de marcado carácter.
Como un maestro diligente que se cruza en el camino de un alumno poco motivado, el Cholo se puso manos a la obra e inició una metamorfósis en las que pocos creían.Demostró que el fútbol, como casi todo en la vida,estaba más en la cabeza que en los piés.Instauró una dinámica de trabajo donde los conceptos de "titular" y "suplente" empezaban y acababan con el pitido del árbitro. Les enseñó a creer en sí mismos para creer en los demás.
El sábado fué al Bernabéu y ganó al Real Madrid con solvencia haciendo gala de los conceptos que Simeone propugnaba como jugador: carácter,ambición,solidaridad y mentalidad ganadora.Es colíder de la Liga y ha conseguido que se hable de algo que no sea Barça,Madrid, Messi, Cristiano o Bale.Sólo eso ya es un logro.
Es dificil encontrar un equipo que se parezca más a su entrenador que el Atlético de Madrid. Es complicado encontrar a lo largo de la historia una simbiosis tan grande entre un solo jugador y un equipo con tantos años de diferencia.Es casi imposible encontrar a un maestro que haya transmitido tan bien a sus alumnos unos conocimientos y éstos los hayan ejecutado exactamente como él pretendía.Si el Cholo fuese maestro, sin duda sería la envidia de sus compañeros de colegio.
Por todo ello sólo cabe calificar al Atlético como un equipo de autor.Cuando hablamos del Barça o del Madrid nos referimos a ellos como el "Barça de Messi" o el "Madrid de Cristiano".Con el Atlético tenemos que hablar del "Atleti de Simeone".Esta vez la estrella está en el banquillo.

Se ha ganado a los jugadores por sus pensamientos, como si fuera más psicólogo que entrenador y como entrenador es como si el estuviese dentro de cada jugador, cuando están jugando. En definitiva el Cholo, primero gana los partido en la cabeza de los jugadores y luego en el campo, como si estuviera guiando a los jugadores telepáticamente. Saludos
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo contigo,Antonio José.Cuando escuchas a jugadores decir que Simeone les ha cambiado la vida como a Filipe, no solo su forma de jugar o a Tiago que ni siquiera es titular decir que daría la vida por su entrenador,es evidente que el componente emocional está muy presente y Simeone lo domina.Gracias por comentar Antonio José.
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